Nadie, nunca, nada

2005-10-25 17:14:09

No digas:
“Es demasiado pronto”.
Ni tampoco:
“Es demasiado tarde”.
No podemos hacer coincidir los acontecimientos
con los momentos exactos,
para realizar nuestros deseos (amados).

El instante adecuado,
es en el cambia todo,
cuando las siluetas
encajan en otras formas,
cuando el aire, el mismo cielo,
el mismo tenedor que tenemos en la mano,
se transforman en algo totalmente distinto,
como si se cumpliera un presagio.
Como recordar una canción
y escucharla por la radio.

Muchas veces dije adiós
y no me importó nada.
Otras tantas me callé
y no pude comprender
qué significaba la distancia.
Y con el tiempo
no se recupera nada.
Ni si quiera son constantes las montañas.

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