Madre

Cuando llega, todo es mucho más complicado de lo que te has podido imaginar.
Hay gente que te pone sobre aviso, pero no sirve para nada y además es desanimar antes de tiempo.
Nosotros tenemos suerte, Diana ha sido tranquila y buena comedora, no ha tenido fiebre, y todo lo que le sucede se puede decir que es normal.

Al principio pensé que todo me venía grande. El único problema es que ya no podía renunciar. Tenía entre mis brazos a una mezcla genética perfecta, que iba a crecer y a alcanzar su esplendor rapidamente.
Yo paso a un segundo plano. Es lo justo.

Al principio no sentía nada. Empezaba a entender la magnitud del embarazo. Voy en todo con retraso, me cuesta asimilar las cosas. Ahora tampoco entiendo cómo nos ha cambiado la vida esta niña, sólo sé que no puedo pasar sin ella ni un momento, me quedo tranquila si la tengo cerca durmiendo, comiendo, sonriendo o gritando. Eso es todo, nada más sencillo.

Lo más difícil es convertirse en madre en la cabeza. Cambiar la referencia post-adolescente que tengo de mí. Ese amor porpio por ruptura de las barreras que me había ido encontrando, la pérdida de importancia de preocupaciones antiguas. Mi imagen de hija, de niña, ahora lejos del mundo cálido que me ofrecieron mis padres, ahora creando yo los nuevos referentes para otra niña.

Merece la pena. Sólo por esto. Ver cómo cada día hace una cosa nueva. Comprobar como guarda mi dedo en su mano.



2 comentarios:

Las Alhajas de Mamá dijo...

Dios! no sabes cuanto te entiendo!
Yo tambien he sido madre hace poco, hace 11 meses y es que el tiempo se pasa volando desde el dia que llegan al mundo.
Espero que tu niña crezca sana y hermosa y te puedo asegurar que lo hará tan deprisa que no te daras ni cuenta.
Un saludo!

FelpAelástica dijo...

Sí,:) me alegro de compartir esto con gente que esté en mi situación. Puede ser que la imagen de la maternidad se haya edulcorado demasiado, y cuando te sientes mal por lo difícil que es, también te sientes culpable. Es muy bonito, y es una montaña rusa, desde luego cada día estoy más contenta con mi niña, seguro que igual que tú.

Un saludo!