Pensamientos de diario

Hoy puede ser una de las mañanas más oscuras de febrero, ha amanecido lloviendo. Agua que suaviza el hielo nocturno y ablanda el suelo hasta convertirlo en algo semejante a ella misma, secuencias de charcos caóticamente ordenados en el suelo del descampado.

Ante mis ojos algunas cosas reales, otras pasadas y parte de mis permanentes sueños. El mando indirecto de un cilindro de doble efecto, el verano pasado, calor, flores abiertas, un destino pactado con la otra media parte que va por esta carretera.

En la caja catódica, ya disimuladamente plana, Fidel Castro renuncia a su isla lagarto y deja a su hermano un legado espinoso, una herencia podrida. También sale constantemente el teatrillo español, sainetes de elecciones con monólogos para todos los gustos. En todos los auditorios, personas extrañas pero peligrosamente comunes se prodigan en gestos efusivos casi amatorios, hacia las caras del os carteles. Pueden ser padres de amigos, gente que compra yogures en el hipermercado.

Aquí mientras el microuniverso del cerebro (no está confirmado si se expande) hace equilibrios saltando de un lado a otro, intentando no merodear sobre el vacío, el oscuro agujero cerrado con la tapa de la lavadora. Es una línea que oscila viendo pasar los días, un globo de luz sobre el que se derrama la lluvia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bonito, mis felicitaciones como siempre por tu prosa poética. Me ha encantado la definción de cuba como isla lagarto.
Un saludo grande

Y el post de los cerezos tambien me ha gustado mucho.

omedetoo gozaimasu! Rosa san watashi wa haru no hito daigacu ni irimasu no desu.

FelpaElástica dijo...

¡¡Muchas gracias!! Se echaban de menos tus grandes comentarios en elste blog. ¿qué tal va la vida?

PD: en el próximo post me traduces lo último que has puesto, veo que vas cada vez mejor con el japonés.