Un cadaver exquisito

No es que me haya hecho aficionada a la necrofilia ni a los maquillajes de pompas fúnebres, es una iniciativa de La noche de los libros que se celebra hoy (por la noche, claro) en honor del día de los mismos (los libros, jeje). El caso es que se trata de colocar un pequeño relato para continuar otro y acabar juntándolos todos y obtener una gran historia surrealista. Yo me he motivado (porque hace mucho que no escribo nada) y me he puesto a escribir una cosilla. Claro, que no tengo ni idea de cómo acabará la cosa porque lo he enviado y ya está, nada más.

Sólo que he tenido la precaución de copiarlo y pegarlo delicadamente sobre un diagrama de flujo que estoy haciendo. Ahí va:

"Nadie podía verlo en aquel momento, pensó que podía hacer miles de cosas que no haría delante de la gente, como inspeccionarse la nariz, rascarse donde quisiera, estornudar sin poner la mano delante... y esto le pareció entretenido y le divirtió un rato. Al tiempo pensó que también podría haberlo hecho en un estadio lleno de gente porque si todos aquellos seres humano no le conocían, no iba a repercutir en nada sobre su vida el hecho de que le vieran haciendo cosas socialmente inaceptables. Así que pensó que cuando no conoces a la gente, la masa es invisible y es como si no existiera. Entendió entonces por qué se sentía tan solo en aquella pequeña ciudad a la que había llegado dando tumbos, buscando un buen trabajo y en realidad buscándose a sí mismo. Huía del yugo del capitalismo, de la amenaza del efecto invernadero, de los peligros de la delincuencia callejera, de las patas de gallo, las teletiendas y los programas del corazón, no tenía muy claro si era algo de eso o en realidad era todo junto, el caso es que no aguantaba algo, necesitaba expresarse, aunque fuera únicamente escribiendo una colaboración en un relato surrealista. Subió la vista que tenía clavada en la cáscara de la naranja que acaba de comerse, la tomó y la tiró a la papelera. A lo lejos, donde el edificio del banco se doblaba en una esquina, vio aparecer el autobús. Buscó dinero suelto y ensayó su gesto de amable y despreocupado usuario del transporte público."

















Atardecer en Pacs del Penedès (27/09/06)

2 comentarios:

Ignatius J. Reilly+Quijote=Yo dijo...

Mmmm, interesante idea lo del texto en cadena.
Quiza Felpaelastica pudiera promover algo asi para su blog ¿?

FelpaElástica dijo...

Desde luego es una gran idea, pero no tengo tantas visitas como para que quede bien el texto. Queda pendiente.